Hola, soy Carolina Valencia.

Antes que nada, soy mujer. Y como muchas de las que me leen ahora mismo, también he vivido en mis propias carnes lo que es tener problemas de suelo pélvico… incluso después de haberme especializado en ello.

Soy fisioterapeuta desde 2012 y desde 2015 me dedico en exclusiva al suelo pélvico y la salud de la mujer. He acompañado ya a cientos (sí, probablemente miles) de mujeres a mejorar su suelo pélvico, recuperar la confianza y volver a hacer lo que les da la gana: reír sin miedo, bailar, correr, estornudar… o simplemente vivir sin esa sensación de pesadez que amarga el día.

Pero soy mucho más que una fisio con títulos y cursos (que los tengo, y unos cuantos).

Me definen cosas como:

La empatía y la escucha activa: entenderte y que sientas que no estás sola.
La autonomía: me encanta que tengas toda la información para elegir con libertad cómo cuidarte.
La ciencia y la innovación: siempre estoy pegada a los últimos estudios y a la evidencia.
El acompañamiento real: porque el suelo pélvico no se recupera en 4 ejercicios y listo, sino con constancia, movimiento y educación sanitaria.
Y si hay algo que siempre digo es que:

El suelo pélvico comienza en la cabeza

¿Por qué? Porque no solo depende de músculos y fascias conectadas con nuestro sistema nervioso central (que ya de por sí es un mundo).

También comienza en la cabeza porque desde pequeñas hemos recibido mensajes como “eso no se toca”, “eso da asco”, o porque muchas mujeres han pasado por experiencias duras como violencia obstétrica o incluso abusos que dejan huella.

Todo eso influye en cómo sentimos, vivimos y cuidamos esta parte del cuerpo.

Y también repito mucho que:

Nada en el cuerpo funciona de forma aislada.

El suelo pélvico forma parte de un sistema completo: el core, el diafragma, los glúteos, el abdomen… y todo lo que somos como personas.

Porque no solo somos músculos: somos seres biopsicosociales.

Cuando el suelo pélvico falla, no se queda en lo físico: afecta a lo emocional (frustración, inseguridad, desesperación) y a lo social (dejar de salir con amigas, evitar planes familiares, posponer la intimidad…).

Pero ojo: no quiero contarlo desde lo negativo, sino desde la oportunidad.

Porque hay un montón de posibilidades para mejorar, y cuando recuperas el suelo pélvico, recuperas también tu libertad, tu energía y tu calidad de vida.

Pero ojo: no quiero contarlo desde lo negativo, sino desde la oportunidad.

Porque hay un montón de posibilidades para mejorar, y cuando recuperas el suelo pélvico, recuperas también tu libertad, tu energía y tu calidad de vida.

Además, soy autora del libro “Miedo a reírte a carcajadas por si se te escapa”

Que nació porque veía cómo muchos mitos y mentiras estaban frenando a las mujeres a la hora de cuidarse. También me invitan a charlas, podcasts, ponencias y talleres por toda España (Córdoba, San Sebastián, Valencia, Sevilla…), y he aparecido en medios como Diario de Sevilla, Diario Córdoba o Fundación Cajasol.

Soy fisio, sí, pero también soy mujer y sé lo que significa sentir un suelo pélvico que no responde como debería.
Soy profesional, pero también cercana (y con un toque de humor, porque no todo puede ser serio en esta vida).
Y sobre todo, creo firmemente que tu suelo pélvico no es tu enemigo, sino una parte de ti que merece cuidado, comprensión y un plan claro.

El suelo pélvico comienza en la cabeza… y también la decisión de cuidarlo.

El suelo pélvico comienza en la cabeza… y también la decisión de cuidarlo.